Sportholics, adictos al deporte

Conéctate a instagram introduce #fitness y verás más de 210.000.000 fotos. Pero ¿cuál es la verdad? ¿Que se esconde detrás de cada foto? ¿superación o frustración?

Que el deporte engancha lo sabemos todos, es algo inevitable. Las endorfinas nos dan ese efecto placentero, físicamente nos sentimos mejor y anímicamente nos refuerza positivamente con cada sesión de entrenamiento.

Sin embargo, a medida que la afición por el deporte crece, sus valores parecen desvanecerse.  El dopaje doméstico aumenta de forma desproporcionada.  Es difícil de entender como gente anónima, en su afán de superación, ve más fácil consumir sustancias prohibidas y peligrosas para el organismo antes que conformarse con los límites de su cuerpo.

Limite, posiblemente esa sea la palabra. Todo es beneficio si no llegas a sobrepasar el límite, y el deporte no es una excepción. si superas el límite estas perdido. La dependencia al deporte ha crecido tanto que ya se está hablando de sportholics, personas adictas al deporte.  Practicar deporte en exceso no sólo puede ser contraproducente para tu salud, sino además esconder una auténtica adicción.

Algunos ejemplos de los síntomas más comunes de la adicción al deporte son: Entrenar intensamente y tener dificultades para relajarse. Malestar interferente cuando no obtienes el rendimiento esperado, no controlar la situación. Escasas relaciones interpersonales con el resto de los compañeros. Incapacidad para tener charlas sin hablar de deporte. Autovaloración centrada en el deporte y no en el resto de tu vida. Te puntúas según te ha ido tu último entrenamiento  y por los éxitos o fracasos alcanzados en tu última competición.

Uno de los valores del deporte es unir e integrar a las personas en la sociedad. sin embargo, los nuevos hábitos del deporte hacen que las personas abandonen su entorno.

Incluso la sociedad está impulsando una práctica deportiva equivocada. sólo tienes que ir al escaparate de una tienda de deportes ¿has visto los cuerpos y músculos de los maniquíes? ¿nadie ha pensado cuantas horas necesita dedicar al día una persona para lograr ese cuerpo? ¿a que renunciamos para lograrlo?

Nuestro día a día no puede estar marcado por nuestra próxima competición, si eso sucede es que algo  no funciona bien. Al igual que los adictos al trabajo, ser adepto al deporte significa tener cuentas pendientes que resolver con uno mismo para poder hacer frente a la situación actual.

No deja de ser alarmante la gente que hace deporte enganchada a su smartphone, pasando desaparecía del resto de la gente, lo mejor de una carrera popular es el mezclarse con la gente, ¿quién va a un evento de 10.000 personas para ponerse unos auriculares y no hablar con nadie?

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